{"id":130,"date":"2017-11-14T19:56:01","date_gmt":"2017-11-14T19:56:01","guid":{"rendered":"http:\/\/170.210.81.130\/contracorriente\/?p=130"},"modified":"2017-11-16T22:29:00","modified_gmt":"2017-11-16T22:29:00","slug":"la-vulnerabilidad-de-la-imagen-del-cuerpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/2017\/11\/14\/la-vulnerabilidad-de-la-imagen-del-cuerpo\/","title":{"rendered":"La vulnerabilidad de la imagen del cuerpo"},"content":{"rendered":"<p>Por Sofia\u00a0Tarife\u00f1o<\/p>\n<p>\u201cSer pendeja est\u00e1 buen\u00edsimo, la variedad de ropa, te entra todo, todo te queda bien, tan lindo, la dieta no existe y pod\u00e9s ponerte cosas ajustadas y usar bikini tranquila, comer sin culpa y sacarte todas las fotos que quieras\u201d.\u00a0Ese era el discurso de la mam\u00e1 de Mariana.<!--more--><\/p>\n<p>Mariana de 15 a\u00f1os ten\u00eda que escuchar eso todas las veces que su madre tuviera ganas. Y ella se miraba la remera holgada, porque le daba verg\u00fcenza andar mostr\u00e1ndose, le daba cosa su panza, s\u00ed\u2026 Su propio cuerpo la intimidaba.<\/p>\n<p>Su mam\u00e1 se cuidaba todo lo que pod\u00eda, com\u00eda lechuga, gelatina, pur\u00e9 de zapallo y muchas manzanas. Compart\u00edan poco en ese sentido ya que para Mariana cocinaba papas fritas, fideos y milanesas. Ella intentaba disfrutar, comprender.<\/p>\n<p>Durante sus 15 a\u00f1os de vida, su mam\u00e1 la hab\u00eda enviado a un mont\u00f3n de nutricionistas, para ver si pod\u00eda \u201cbajar de peso\u201d acomod\u00e1ndose con las comidas. Mariana ya portaba la frustraci\u00f3n con este tema, de chica le hab\u00edan ense\u00f1ado a comer banana con moderaci\u00f3n, porque era altamente cal\u00f3rica, \u201cmejor que coma manzana\u201d dec\u00edan los profesionales. Pasaba hambre y su madre solo le dec\u00eda que era normal, \u201cestaba muy malacostumbrada\u201d. Pero claro\u2026 cuando no hab\u00eda tiempo, se com\u00eda McDonald\u00b4s.<\/p>\n<p>La vida de Mariana era un mar de dudas, la informaci\u00f3n era tanta que ya estaba mareada. Sus amigas le hablaban de dietas y usaban tres talles menos que ella, se ve\u00eda nuevamente la remera holgada, sinti\u00e9ndose inc\u00f3moda y vulnerable.<\/p>\n<p>Hubo cinco momentos que marcaron un antes y despu\u00e9s en la vida de esta adolescente y que, por supuesto, cambiaron su rumbo.<\/p>\n<p>La primera fue su primer nutricionista a los 6 a\u00f1os. Los m\u00e9dicos le dec\u00edan a la madre que probablemente ella iba a ser obesa, que hab\u00eda que empezar a prevenir. Lo que s\u00ed era cierto, era que el metabolismo que ten\u00eda era lento y que ten\u00eda tendencia a engordar, o as\u00ed le dec\u00eda su mam\u00e1.<\/p>\n<p>La segunda fue poco antes de cumplir sus 15 a\u00f1os. Entre las primeras salidas y los cumplea\u00f1os de 15 con sus amigas salieron a comprarse ropa a un lugar que era s\u00faper caro, \u201cde moda\u201d y para \u201cpibas\u201d. No ten\u00edan el talle de pantal\u00f3n de Mariana y las remeras parec\u00eda que se le iban a romper puestas. Se fue frustrada y en el local le dijeron que tal vez \u201cdeber\u00eda ponerse a la moda\u201d o \u201cbuscar un local m\u00e1s sencillo\u201d.<\/p>\n<p>La tercera transcurri\u00f3 a los 14 a\u00f1os. Siempre pasaba por enfrente de la farmacia y esquivaba de su cabeza la idea de pesarse, le daba terror la balanza. Pero ese temible d\u00eda lleg\u00f3. Entr\u00f3, despu\u00e9s de casi 6 meses, y se pes\u00f3. Se sinti\u00f3 horrible cuando vio que hab\u00eda aumentado 10 kg. Sali\u00f3 con l\u00e1grimas en los ojos, sin saber que pensar, se odiaba. Lleg\u00f3 a su casa y se desplom\u00f3 sobre los brazos de su mam\u00e1 y entre llantos le cont\u00f3 la \u201ctragedia\u201d. Su madre la anim\u00f3 a ponerse las pilas y le sirvi\u00f3 unas verduritas al vapor para que empezara la dieta: \u201chab\u00eda que llegar al verano\u201d.<\/p>\n<p>El cuarto fue tal vez el m\u00e1s peligroso y tajante de su vida. Cursando tercer a\u00f1o del secundario, ten\u00eda un taller donde ve\u00edan los \u201cTCA\u201d, en s\u00edntesis: la anorexia y la bulimia. Para Mariana eso era una estupidez, pero llam\u00f3 su atenci\u00f3n que la profesora nombre a \u201cAna y Mia\u201d. Personificaci\u00f3n que tomaban los blogs de estas enfermedades.<\/p>\n<p>Una vez en su casa, no aguant\u00f3 la curiosidad. Ingres\u00f3 a las p\u00e1ginas y a este fen\u00f3meno. Le pareci\u00f3 absurdo, pero de alguna manera sinti\u00f3 un reflejo de su vida, de su imagen. Quiso no dejarse influenciar, pero no lo logr\u00f3. A la ma\u00f1ana siguiente empez\u00f3 a ser parte de esta comunidad y Ana y M\u00eda ya estaban dentro suyo.<\/p>\n<p>Su r\u00e1pida flacura la enorgullec\u00eda, no consum\u00eda m\u00e1s de 400 calor\u00edas al d\u00eda y las ten\u00eda bien contadas. Ten\u00eda un cuaderno secreto donde anotaba todas sus comidas, cu\u00e1ndo y cu\u00e1nto vomitaba, c\u00f3mo lograba que no la escucharan.<\/p>\n<p>Su abuela la felicitaba, le dec\u00eda que estaba tan hermosa, tan flaquita. Mariana cortaba la ropa, mostraba la panza y vest\u00eda su bikini, pero hab\u00eda un vac\u00edo que la carcom\u00eda. Hab\u00eda bajado 15 kg en 3 meses, todo un sacrificio dec\u00eda. Todas sus amigas estaban encantadas, no pod\u00edan creer que por fin Mariana estaba as\u00ed de flaquita.<\/p>\n<p>Hab\u00eda un problema, su mam\u00e1 no estaba convencida con su cambio f\u00edsico, ella sab\u00eda que algo no andaba bien y se lo hac\u00eda saber a Mariana.<\/p>\n<p>El quinto momento fue el m\u00e1s dif\u00edcil. Hac\u00eda una semana que le sangraba la nariz todas las ma\u00f1anas. Se mareaba, se le hab\u00eda empezado a caer mucho el pelo y su piel se escamaba. No se acordaba de comer, pasaban las horas y ella no inger\u00eda nada. Ya el hambre no era parte de su vida, no lo sent\u00eda.<\/p>\n<p>Esa tarde en el colegio fue a educaci\u00f3n f\u00edsica y empezaron a trotar. De repente, Mariana se empez\u00f3 a marear, las piernas se le cruzaban, todo se puso borroso para terminar negro. Se despert\u00f3 en el hospital con una venda en la frente y a su cuerpo fr\u00e1gil le estaban poniendo suero, por eso hab\u00eda podido despertar de su profundo sue\u00f1o. Entr\u00f3 el doctor a decirle que ten\u00eda deshidrataci\u00f3n, anemia y amenorrea, que si no la atend\u00edan a tiempo estar\u00eda al borde de la muerte.<\/p>\n<p>Todo para Mariana fue confuso, como un mal sue\u00f1o. El doctor le hizo preguntas inc\u00f3modas, era obvio que ya sab\u00edan de su secreto, de su tormento interior, conviv\u00eda con Ana y M\u00eda. Pero nadie le ech\u00f3 la culpa a ellas de la desgracia que estaba viviendo Mariana, todo, absolutamente todo, era su culpa. La responsabilidad era de la adolescente de 15 a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Sofia\u00a0Tarife\u00f1o \u201cSer pendeja est\u00e1 buen\u00edsimo, la variedad de ropa, te entra todo, todo te queda bien, tan lindo, la dieta no existe y pod\u00e9s ponerte cosas ajustadas y usar bikini tranquila, comer sin culpa y sacarte todas las fotos que quieras\u201d.\u00a0Ese era el discurso de la mam\u00e1 de Mariana.<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130"}],"collection":[{"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=130"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":441,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/130\/revisions\/441"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}