{"id":142,"date":"2017-11-14T20:03:26","date_gmt":"2017-11-14T20:03:26","guid":{"rendered":"http:\/\/170.210.81.130\/contracorriente\/?p=142"},"modified":"2017-11-16T22:19:45","modified_gmt":"2017-11-16T22:19:45","slug":"de-rocas-y-debates-pantanosos-o-la-grieta-local","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/2017\/11\/14\/de-rocas-y-debates-pantanosos-o-la-grieta-local\/","title":{"rendered":"De rocas y debates pantanosos, o la grieta local"},"content":{"rendered":"<p>Por Ra\u00fal Rojas<\/p>\n<p>Si hay un tema de constante agenda entre las y los habitantes de la ciudad de General Roca, que acalora charlas y debates m\u00e1s y menos serios, es la cuesti\u00f3n del cambio de su nombre.<\/p>\n<p>Roquenses o \u00abfisquenses\u00bb reeditan de tanto en tanto una discusi\u00f3n que ya se anota d\u00e9cadas de vigencia, adem\u00e1s de un fluctuante n\u00famero de partidarios y detractores. Es \u00abla grieta\u00bb local, para encuadrarlo en t\u00e9rminos tan de moda en los debates contempor\u00e1neos argentinos.<!--more--><\/p>\n<p>Vamos con un poco de historia conocida. La ciudad, primero un Fuerte, fue bautizada por el coronel Lorenzo Vintter, en honor al general Julio Argentino Roca, comandante de la expedici\u00f3n militar que, a hierro y plomo, \u00abconquist\u00f3\u00bb los territorios al sur del r\u00edo Colorado. Era 1879 y, un pu\u00f1ado de a\u00f1os despu\u00e9s, llegar\u00edan a la zona inmigrantes europeos, que comenzar\u00edan a dar forma a la regi\u00f3n agr\u00edcola del norte de la Patagonia.<\/p>\n<p>Pero en los registros del escriba de la expedici\u00f3n, Manuel Jos\u00e9 Olascoaga, figura la designaci\u00f3n que los habitantes abor\u00edgenes daban al lugar: Fisque Menuco. En la m\u00e1s aceptada traducci\u00f3n del mapudung\u00fan (la lengua mapuche), \u00abpantano fr\u00edo\u00bb. Desde hace a\u00f1os largos, este nombre se convirti\u00f3 en estandarte de las reivindicaciones ind\u00edgenas contra la historia hegem\u00f3nica y tambi\u00e9n por el recuerdo del exterminio llevado a cabo por Roca y sus comandados.<\/p>\n<p>No han sido pocas las veces que se ha propuesto el cambio de nombre en la ciudad, como no son pocas las personas que ya lo hicieron en su hablar cotidiano. La \u00faltima iniciativa fuerte se hizo en 2012 y la impulsaron gremios, organizaciones sociales y culturales y representantes de la comunidad mapuche. Se propuso un proyecto de ordenanza, que finalmente no prosper\u00f3, pero cuyo debate resurge peri\u00f3dicamente.<\/p>\n<p>Es que la propuesta choca contra la fuerte oposici\u00f3n de buena parte de la poblaci\u00f3n, tradicionalmente conservadora, que no considera el tema como una prioridad y no ve con agrado la imposici\u00f3n de un nuevo (viejo) nombre para la ciudad. A lo que se suma cierto cariz reaccionario hacia el pueblo mapuche y sus reclamos, fuertemente basado en falacias instauradas sobre su origen: \u00abson chilenos\u201d o sobre su supuesta responsabilidad en la desaparici\u00f3n del pueblo tehuelche.<\/p>\n<p>Por lo dicho anteriormente, creo que el cambio de nombre no es oportuno. No hoy, porque primero hay que construir una sociedad m\u00e1s abierta a aceptar las demandas ind\u00edgenas, m\u00e1s consciente de los hechos hist\u00f3ricos y del rol de ciertos personajes de la historia. Se necesita construir un consenso, apagar miradas y pensares racistas y reaccionarios, educar el cambio desde las escuelas y los primeros a\u00f1os; desde la cultura, con el apoyo del Estado.<\/p>\n<p>Una poblaci\u00f3n m\u00e1s comprometida con los derechos de los pueblos originarios. Una poblaci\u00f3n que no los entienda como ajenos a sus propios intereses sentir\u00e1 naturalmente la necesidad del cambio en el nombre de la localidad.<\/p>\n<p>Es entendible el argumento de quienes aseguran que el cambio de nombre har\u00eda justicia con las y los habitantes originarios de la regi\u00f3n, criminalmente masacrados o expulsados de sus tierras. Pero no es menos cierto que hacer un cambio intempestivamente tambi\u00e9n es avasallar la legitimidad de quienes forjaron la identidad local, aquellas y aquellos primeros habitantes, quienes cimentaron la ciudad y la sociedad actuales. Esas y esos pobladores poco tuvieron que ver con los carniceros que despojaron al pueblo mapuche de sus tierras y sus vidas; su memoria no merece aquel mismo destino.<\/p>\n<p>Como apunt\u00f3 el pol\u00edtico e historiador Pablo Ferm\u00edn Oreja, \u00abel movimiento de reivindicaci\u00f3n que los descendientes mapuches sostienen aporta respetables testimonios que enriquecen la historia com\u00fan, junto con el proceso inmigratorio (&#8230;) este sano objetivo se ver\u00eda empa\u00f1ado, no obstante, si se alentara la intencionalidad de suprimir nombres definitivamente consagrados por la historia y el consenso p\u00fablico\u00bb.<\/p>\n<p>Es mejor que el cambio de nombre fluya naturalmente, como las aguas de los manantiales que encontraron ac\u00e1 los conquistadores. No hay urgencia; hay mucho tiempo. Tiempo para homenajear en paredes, en madera y en piedra a aquellas personas que habitaron antes este pago. Tiempo para generar conciencia fuerte al respecto: recordar lo que pas\u00f3 desde las instituciones, recordar a los asesinos como asesinos y a las v\u00edctimas como v\u00edctimas.<\/p>\n<p>La roca, como el nombre, como muchas mentes e ideas, es dura, persistente. Pero a la roca se le puede dar forma, se la puede hacer rodar y avanzar. El cambio, como ese agua de manantial, puede erosionar la roca, hasta alterar su forma, o hasta hacerla desaparecer. Todo lo que necesita es tiempo.<\/p>\n<p class=\"western\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ra\u00fal Rojas Si hay un tema de constante agenda entre las y los habitantes de la ciudad de General Roca, que acalora charlas y debates m\u00e1s y menos serios, es la cuesti\u00f3n del cambio de su nombre. Roquenses o \u00abfisquenses\u00bb reeditan de tanto en tanto una discusi\u00f3n que ya se anota d\u00e9cadas de vigencia, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/142"}],"collection":[{"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=142"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/142\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":425,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/142\/revisions\/425"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=142"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=142"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=142"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}