{"id":268,"date":"2017-11-14T21:57:45","date_gmt":"2017-11-14T21:57:45","guid":{"rendered":"http:\/\/170.210.81.130\/contracorriente\/?p=268"},"modified":"2017-11-23T14:00:05","modified_gmt":"2017-11-23T14:00:05","slug":"268","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/2017\/11\/14\/268\/","title":{"rendered":"Testimonios"},"content":{"rendered":"<h2 align=\"justify\">La benevolente Patria<\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"justify\">Por Jonathan Paineman<\/p>\n<p align=\"justify\">Juan tiene cincuenta a\u00f1os y actualmente es comerciante en General Roca, o como \u00e9l dice, en su pueblo. Cuando ten\u00eda dieciocho le toc\u00f3 como a tantos otros de su edad hacer la colimba y cuando cumpli\u00f3 diecinueve, estuvo a punto de ir a la guerra de Malvinas. \u201cMenos mal que termin\u00f3 antes\u201d, dice, \u201csi no, no estar\u00eda ac\u00e1\u201d.<!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\">Es un tipo alegre, pero cuando habla de Malvinas parece apagarse, parece viajar en el tiempo y situarse en una etapa gris de su vida, en acontecimientos que no hubiera querido vivir y que no deber\u00eda haber vivido.<\/p>\n<p align=\"justify\">Le pregunto ad\u00f3nde hizo el servicio militar, me contesta como burl\u00e1ndose de la denominaci\u00f3n que uso: \u201c\u00a1\u2019Servicio militar\u2019! Yo hice la colimba, y no te imagin\u00e1s como me hicieron correr, limpiar y barrer esos milicos hijos de puta. En Jun\u00edn de los Andes la hice\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Su familia siempre fue pobre. Pobre, de esa pobreza digna que insiste en remarcar la gente que vivi\u00f3 otra \u00e9poca, y parece no darse cuenta que al mundo nos lo cambiaron, que ya no es el mismo. Hu\u00e9rfano de padre desde muy chico, viv\u00eda con su madre y sus cinco hermanos en un ranchito, en el que la dignidad de la pobreza no alcanzaba para salvar las necesidades b\u00e1sicas. Un d\u00eda le dijeron que la Patria le cobraba todo aquello que le hab\u00eda dado. Y pas\u00f3 de sufrir la dignidad de la pobreza a sufrir la pobreza de dignidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y me lo cuenta. Me lo cuenta con la mirada perdida y los dedos inquietos sobre el vaso de vino. Me lo cuenta reviviendo cada instante, sintiendo el fr\u00edo y la humillaci\u00f3n otra vez. Extra\u00f1ando a su madre y a su pueblo de nuevo. Me lo cuenta con bronca, con impotencia, y tal vez con un sentimiento de desquite, de desahogo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cNosotros no entend\u00edamos nada. En el cuartel nos bailaban todo el tiempo. Nos sacaban a correr a las 5 de la ma\u00f1ana con un fr\u00edo que te part\u00eda el alma. Vos estabas durmiendo, sonaba un silbato y a levantarse hermano. Y si no alcanzabas a ponerte las botas ten\u00edas que salir igual, y correr a pata sobre la nieve. \u00a1Y ojo con quejarse! Te iba peor. Si te mandabas alguna cagada te estaqueaban afuera y te dejaban uno o dos d\u00edas ah\u00ed. A la noche te tapaban con una lona para que la helada no te caiga encima y te mate, mir\u00e1 que buenos que eran.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\">Trato de imaginar a esos pibes a los que la benevolente Patria les exig\u00eda cambiar la pelota por el fusil, para ponerse al mando de autoritarias autoridades. Comandantes y generales que se daban festines en el casino de oficiales, mientras sus subordinados tomaban mate cocido con un pedazo de pan duro. Esos mismos que los estaqueaban sin remordimiento para cobrarles las \u201ccagadas\u201d que se mandaban. Esas \u201ccagadas\u201d consist\u00edan en robar comida.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando estall\u00f3 la guerra todo se puso peor. Es extra\u00f1o c\u00f3mo en las cuestiones de la guerra siempre puede ser un poco peor, pero siempre es as\u00ed. Es peor incluso cuando se cree que todo termin\u00f3. De hecho, para \u00e9l podr\u00eda haber sido mucho peor.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cYo estaba cagado en las patas, hermano. Ve\u00eda los camiones que se iban cargados de pibes. Para la guerra se iban \u00bfentend\u00e9s? Y algunos hasta iban contentos, a pelear por la Patria, dec\u00edan. Yo estaba re cagado\u2026 que se vaya a la mierda la patria\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Me pregunto c\u00f3mo ser\u00e1 esa sensaci\u00f3n de mirar a un compa\u00f1ero con el que hasta ayer compart\u00edas la vida diaria, sabiendo que posiblemente sea la \u00faltima vez. Sabiendo que puede ser que no vuelva. Sabiendo que los cinco mangos que le deb\u00e9s, se los vas a tener que llevar a la tumba, si tiene la suerte de tener una tumba.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando Juan asumi\u00f3 que en el pr\u00f3ximo cami\u00f3n posiblemente le tocara ir a \u00e9l, tom\u00f3 la decisi\u00f3n de despedirse. Ten\u00eda dos d\u00edas de franco antes del infierno y los us\u00f3 para visitar a su madre, abrazar a sus hermanos, caminar las calles de su pueblo, tomar un mate en su cocina.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cMe vine caminando. Un poco a dedo y un poco caminando. Nunca en mi vida camin\u00e9 tanto, hermano. Encima hab\u00eda nieve hasta m\u00e1s arriba de las rodillas, y un fr\u00edo de la gran puta. Tard\u00e9 un d\u00eda entero en llegar a la casa de mi vieja. Y la encontr\u00e9 en la cama, cagada de fr\u00edo estaba, sola estaba. Mis hermanos estaban todos laburando. Hab\u00eda que parar la olla en aquel entonces, no era nada f\u00e1cil. Ac\u00e1 no estaban muy enterados de nada, solamente lo que pasaban en la radio y en los diarios: \u00a1que \u00edbamos ganando! \u00a1Pero qu\u00e9 hijos de puta! Pero la cosa estaba jodida igual, est\u00e1bamos en guerra \u00bfentend\u00e9s?\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Intento imaginar esa escena. Su madre, que es mi abuela, sola y con fr\u00edo, tapada hasta la cabeza, intentando escapar a la crueldad del invierno, al abandono de la benevolente Patria. La veo dici\u00e9ndole con voz de madre: \u201c\u00bfYa te vas? Quedate un ratito m\u00e1s. Cuidate, hijito, que hace fr\u00edo. Volv\u00e9 pronto\u201d. Y lo veo a \u00e9l, con diecinueve a\u00f1os, con su robada juventud a cuestas. Lo veo besando la fr\u00eda frente de su madre, buscando calor en un abrazo, cincelando en la memoria unos brazos a los quiz\u00e1 no vuelva. Lo veo sabiendo que debe dejar esos brazos, y esa ternura tan a\u00f1orada, para caminar hacia la guerra.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cPobre mi viejita, sola estaba y cagada de fr\u00edo. Una hora estuve y me tuve que volver, \u00bfsab\u00e9s?, una hora. Me tom\u00e9 unos mates con ella y me volv\u00ed. Camin\u00e9 dos d\u00edas para venir a darle un beso a mi vieja\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando lleg\u00f3 a Jun\u00edn, el 16 de junio de 1982, la guerra hab\u00eda terminado. \u201cLos que \u2018est\u00e1bamos ganando\u2019 nos rendimos\u201d. Los altos rangos del ej\u00e9rcito ni siquiera ensuciaron sus zapatos con el helado suelo de Malvinas, pero mandaron a soldados dolorosamente j\u00f3venes a grabar con sangre su suelo. Mi padre podr\u00eda haber sido uno de esos 649 muertos por la benevolente Patria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La benevolente Patria Por Jonathan Paineman Juan tiene cincuenta a\u00f1os y actualmente es comerciante en General Roca, o como \u00e9l dice, en su pueblo. 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