{"id":288,"date":"2017-11-14T22:08:47","date_gmt":"2017-11-14T22:08:47","guid":{"rendered":"http:\/\/170.210.81.130\/contracorriente\/?p=288"},"modified":"2017-11-14T22:34:12","modified_gmt":"2017-11-14T22:34:12","slug":"el-mito-que-me-salvo-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/2017\/11\/14\/el-mito-que-me-salvo-la-vida\/","title":{"rendered":"El mito que me salv\u00f3 la vida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"justify\">Por Fausto Casanova<\/p>\n<p align=\"justify\">Diez segundos en los que la sangre de mi cuerpo hirvi\u00f3. Me puse de todos colores, ya ve\u00eda como mi vida se terminaba en tan solo una maniobra.<!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\">Ten\u00eda 16 a\u00f1os, est\u00e1bamos en vacaciones de invierno. Me juntaba todos los d\u00edas y todas las noches con mis amigos. A pesar del fr\u00edo y las heladas nos gustaba andar afuera. Si consegu\u00edamos que nos presten un auto era la gloria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Un d\u00eda, a mi amiga Luj\u00e1n le pasaron el auto sus viejos, pero ella no sab\u00eda manejar y ning\u00fan otro sab\u00eda. Me lo dejaron a cargo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos gustaba dar vueltas por todo el pueblo, recorr\u00edamos todas las calles, d\u00e1bamos vueltas alrededor del cementerio y ese d\u00eda nos dimos la posibilidad de comprobar un mito. Ten\u00edamos que hacer dos kil\u00f3metros hacia la zona de chacras y viveros, para llegar a una casa abandonada, con una silla en el medio y un tronco quemado a su lado.<\/p>\n<p align=\"justify\">El mito no importa. Ninguno de nosotros tuvo el coraje de sentarse en la silla. Nos cagamos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos fuimos de la casa, agarr\u00e9 el auto y me met\u00ed por la zona de chacras. Un camino de campo, rodeado de cerros y \u00e1rboles inmensos que parec\u00eda no tener fin. Avanzamos mucho, pero sin encontrar nada interesante. Frene, apagu\u00e9 las luces y apagu\u00e9 el auto.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos quedamos adentro por el fr\u00edo. Estaba completamente oscuro, nos mir\u00e1bamos las caras con la luz de los celulares. Pod\u00edamos mirar el cielo y las estrellas que se ve\u00edan hermosas. Los celulares ya estaban sin se\u00f1al. Nos pusimos a buscar la Cruz del Sur, las Tres Mar\u00edas. Hablamos pavadas como siempre. Nos carg\u00e1bamos, discutimos de pol\u00edtica, le sacamos el cuero a la gente&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">En un instante, Sol dijo:<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; \u00bfUstedes est\u00e1n viendo la luz en medio del cerro?<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; \u00bfQu\u00e9 luz, boluda? Le dijo Antonio.<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; Par\u00e1, creo que la veo-. \u2013 Es la luz mala, me contaron de ella- dije para asustarlos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Luj\u00e1n se qued\u00f3 callada.<\/p>\n<p align=\"justify\">No le dimos mucha importancia, y en minutos la luz estaba m\u00e1s abajo y m\u00e1s cerca de nosotros. Se ven\u00eda cada vez m\u00e1s r\u00e1pido. Arranqu\u00e9 el auto, d\u00ed la vuelta y lo puse a todo lo que daba. Una curva hizo que el auto se me fuera de cola, y lo empec\u00e9 a volantear. El auto se me iba contra las rocas al costado, se me iba y se me iba. Ya no hab\u00eda algo que pudiera hacer. Solt\u00e9 todo, el volante, frenos, palanca de cambio y lo dej\u00e9 ir. Ya destinado a chocar contra las piedras, solo sent\u00eda c\u00f3mo las cuatro ruedas se arrastraban en el ripio, desparramando piedras que daban debajo del auto.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hasta que un golpe lo fren\u00f3. No era ni un \u00e1rbol inmenso, ni las rocas inmensas del alg\u00fan cerro.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mis amigos agarrados de los costados, muy asustados no dec\u00edan nada. A m\u00ed me pas\u00f3 la vida entera en ese momento. La cagada a pedo m\u00e1s grande de mis viejos y el tener que laburar el d\u00eda a d\u00eda para pagar los arreglos me esperaba. Me baj\u00e9. Una gran nube de polvo cubr\u00eda el auto y no se ve\u00eda nada.<\/p>\n<p align=\"justify\">La suerte me favoreci\u00f3. La casualidad de chocar con el mismo tronco quemado de la casa, que estaba ah\u00ed, para frenar el auto. La rueda trasera dio contra el tronco, y cr\u00e9anme que el auto no se hizo nada. Si el tronco no hubiese estado all\u00ed, hoy ser\u00eda muy diferente la historia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Fausto Casanova Diez segundos en los que la sangre de mi cuerpo hirvi\u00f3. 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