{"id":722,"date":"2018-11-30T12:15:02","date_gmt":"2018-11-30T12:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/?p=722"},"modified":"2018-12-03T21:24:56","modified_gmt":"2018-12-03T21:24:56","slug":"morenito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/2018\/11\/30\/morenito\/","title":{"rendered":"Morenito"},"content":{"rendered":"<p>Por Mayra D\u00edaz<\/p>\n<p>Fue duro el trayecto a Sagrado. Camin\u00f3, camin\u00f3, y camin\u00f3 por largas horas bajo un cielo tenebroso. El sol decidi\u00f3 ocultarse aquel d\u00eda, pero el viento helado se hac\u00eda notar en sus p\u00f3mulos redondos, porque comenzaron a pasparse de inmediato.<!--more--><\/p>\n<p>T\u00edo Emeterio adem\u00e1s de levantarlo de un grito, no le dio tiempo para echarle algo al est\u00f3mago. Los primeros kil\u00f3metros, bien. Pasando los cinco, las tripas comenzaron a alborotarse dentro de \u00e9l. Pero solo llevaba una botellita de agua, dos alpargatas gastadas \u2013una de cada pueblo-, soga y una foto vieja de mam\u00e1 en su bolsita de arpillera.<\/p>\n<p>Mam\u00e1. Cu\u00e1nta falta le hac\u00eda. Cu\u00e1nto la extra\u00f1aba. Cu\u00e1nto deseaba abrazarla. Cu\u00e1nto deseaba comer sus exquisitos guisos de arroz. En ese momento de nostalgia, pudo observar a lo lejos un \u00e1rbol enorme, donde podr\u00eda descansar unos minutos. Al llegar all\u00ed, se hidrat\u00f3, y sac\u00f3 la foto. A la morena se la ve\u00eda feliz jugando con su perro Titi. Le faltaban algunos dientes, pero ella sonre\u00eda porque as\u00ed era su filosof\u00eda de vida. Lope llor\u00f3. Llor\u00f3 de fr\u00edo, de tristeza y de hambre hasta que dormido se qued\u00f3.<\/p>\n<p>Se encontraba en un sue\u00f1o profundo. De pronto, truenos. Lope peg\u00f3 un salto. Y comenz\u00f3 a correr en direcci\u00f3n a las laderas. Faltaba poco, y deb\u00eda encontrarse con Roque el Mediano. Los cu\u00e1driceps le suplicaban que parara, pero Lope, bien testarudo era, y segu\u00eda corriendo bajo la lluvia torrencial. Por all\u00e1, bajo los robles observ\u00f3 un chozo de barro y al cincuent\u00f3n de Roque.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&#8211; \u00a1He llegado! \u00a1Por f\u00edn! \u2013 grit\u00f3 con alegr\u00eda, d\u00e1ndole un abrazo al hombre que ni siquiera conoc\u00eda. \u2013 Hay que correr bajo esta lluviecita, viejo eh- chistaba Lope mientras se sacaba la camisa empapada.<\/p>\n<p>Roque era desabrido. No emiti\u00f3 palabra. Solo observaba con seriedad a aquel adolescente vivaracho que no paraba de hablar. Lope parec\u00eda un fideo quemado. Flaco, moreno, de estatura media, ojos negros, redondos y brillantes. Ten\u00eda m\u00e1s charla que vendedor ambulante, pero qu\u00e9 simp\u00e1tico era.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de dos d\u00edas pastoreando, Roque se mostr\u00f3 amistoso e invit\u00f3 a Lope a dar un paseo. En ese paseo, sac\u00f3 una pelota elaborada con cuero de vaca, y comenzaron a jugar al f\u00fatbol.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&#8211; \u00a1Por fin te soltaste, viejo! &#8211; Dijo el morenito, alegre.<\/p>\n<p>Trabajaban, jugaban al f\u00fatbol. Esas eran sus tardes en el Sagrado, hasta que Lope fue llamado por T\u00edo Emeterio.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&#8211; Preparate, Roquec\u00edn, que cuando vuelvas te voy a ense\u00f1ar a gambetear- Dijo el morenito Lope mientras se alejaba.<\/p>\n<p>Roque tom\u00f3 la palabra de aquel morenito del que ganarse su afecto hab\u00eda podido. Pas\u00f3 tardes enteras sentado debajo de un \u00e1rbol, con la pelota de cuero, esperando\u2026 hasta que una tarde, crey\u00f3 ver a Lope regresar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mayra D\u00edaz Fue duro el trayecto a Sagrado. Camin\u00f3, camin\u00f3, y camin\u00f3 por largas horas bajo un cielo tenebroso. 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