{"id":736,"date":"2018-11-30T12:21:42","date_gmt":"2018-11-30T12:21:42","guid":{"rendered":"http:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/?p=736"},"modified":"2018-12-03T21:21:09","modified_gmt":"2018-12-03T21:21:09","slug":"con-el-solo-lagrimas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/2018\/11\/30\/con-el-solo-lagrimas\/","title":{"rendered":"Con \u00e9l, solo l\u00e1grimas"},"content":{"rendered":"<p>Por Nicol\u00e1s Arig\u00f3n<\/p>\n<p>La noche del 24 de diciembre de 2016 fue la primera vez que toda mi familia se encontraba compartiendo un mismo espacio, hab\u00edamos pasado la tarde juntos y nos encontr\u00e1bamos reunidos para cenar y festejar.<!--more--><\/p>\n<p>Est\u00e1bamos sentados alrededor de la mesa. Mir\u00e9 a mi alrededor. All\u00ed estaba el t\u00edo Julio. Un hombre alto que no me inspiraba confianza, quiz\u00e1s porque era la primera vez que lo ve\u00eda en persona. Llevaba puesta una chaqueta negra digna de motoquero de los a\u00f1os 90 y aparentaba unos 50 a\u00f1os. A su lado estaba su esposa, Clara, que parec\u00eda varios a\u00f1os menor que \u00e9l y no hab\u00eda dicho ni una sola palabra en lo que llev\u00e1bamos del d\u00eda.<\/p>\n<p>Al otro lado de la mesa estaban mis primos, Juan y Agust\u00edn, a ellos les encantaba armar revuelo. Esta vez, discut\u00edan con mi pap\u00e1 porque nadie hab\u00eda tra\u00eddo el helado. Yo solo observaba desde lejos, rogando que pararan de una vez.<\/p>\n<p>Justo en frente de m\u00ed se encontraba sentada, con su leve sonrisa y tapada con su poncho favorito, mi abuela Margarita. \u00danica raz\u00f3n por la que todos est\u00e1bamos reunidos esa noche.<\/p>\n<p>Margarita era la t\u00edpica abuela que es considerada madre de todos, ten\u00eda una voz dulce, de esas que te permiten ver todo m\u00e1s claro. Arrugada, bajita, vestida siempre de colores. De ella emanaba la sensaci\u00f3n de que ante cualquier problema, ella estaba. Y m\u00e1s all\u00e1 de que entre familiares no nos llev\u00e1bamos muy bien, su malestar por no saber cu\u00e1ndo se acabar\u00edan sus d\u00edas, hicieron que nuestras diferencias quedaran a un lado.<\/p>\n<p>Y en un momento todo se arruin\u00f3. La insaciable guerra de reproches hacia mi pap\u00e1 por el helado no parec\u00eda tener fin. Mi t\u00edo Julio estaba discutiendo con su esposa y el cotilleo era insoportable. Pero todo ces\u00f3 en un segundo luego de escuchar el golpe, un golpe seco, breve pero suficiente como para que todos giraran su cabeza y dirigieran sus pupilas hacia lo sucedido. Era la abuela, se encontraba tendida en el suelo, con una mano apretada en su pecho y la mirada perdida.<\/p>\n<p>En cuesti\u00f3n de segundos todos corrieron para ayudarla, pero fue in\u00fatil, su vida se hab\u00eda perdido junto a los insultos y gritos del momento. El silencio invadi\u00f3 el lugar. Solo se escuchaban los vecinos disfrutando los \u00faltimos minutos antes de destapar el champagne.<\/p>\n<p>Llamamos a la ambulancia y como era de esperar tardaron una eternidad. Por mi parte una vez que pas\u00f3 el descontrol del momento sal\u00ed a tomar aire. La calle estaba desierta, la Avenida Mendoza era recorrida durante todo el d\u00eda, pero en ese momento no hab\u00eda un alma. Ya no recordaba que era nochebuena, no recordaba que faltaban segundos para festejar. La noche estaba envuelta en incertidumbre.<\/p>\n<p>Casi un a\u00f1o m\u00e1s tarde, la ceremonia de las l\u00e1grimas y los recuerdos se perdi\u00f3 en el aire. No organizamos nada, ni juntada familiar, ni festejos, ni cena y ni siquiera una discusi\u00f3n por qui\u00e9n tra\u00eda el postre.<\/p>\n<p>Mi primer y \u00fanico recuerdo de familia. Con \u00e9l, solo l\u00e1grimas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Nicol\u00e1s Arig\u00f3n La noche del 24 de diciembre de 2016 fue la primera vez que toda mi familia se encontraba compartiendo un mismo espacio, hab\u00edamos pasado la tarde juntos y nos encontr\u00e1bamos reunidos para cenar y festejar.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[20,22,30],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/736"}],"collection":[{"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=736"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/736\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":855,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/736\/revisions\/855"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=736"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=736"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=736"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}