{"id":914,"date":"2018-11-29T17:50:57","date_gmt":"2018-11-29T17:50:57","guid":{"rendered":"http:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/?p=914"},"modified":"2018-12-04T20:49:41","modified_gmt":"2018-12-04T20:49:41","slug":"abstraccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/index.php\/2018\/11\/29\/abstraccion\/","title":{"rendered":"Abstracci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-925\" src=\"http:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/muestra-fadec-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/muestra-fadec-300x225.jpg 300w, https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/muestra-fadec-768x576.jpg 768w, https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/muestra-fadec-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/contracorriente.uncoma.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/muestra-fadec-1200x900.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Por Zo\u00e9 Munk<\/p>\n<p>Mis primeros pasos por la vida universitaria llegaron cargados de curiosidad y entusiasmo. Comunicaci\u00f3n social, la carrera que estudio, result\u00f3 ser muy diferente de los que esperaba. Con siete materias y jornadas extensas, la facultad, se transform\u00f3 en mi segundo hogar, por la cantidad de tiempo que all\u00ed paso.<!--more--><\/p>\n<p>Un d\u00eda la profesora de locuci\u00f3n nos orden\u00f3 recorrer el campus universitario con la simple y complicada tarea de escuchar todo a nuestro alrededor. Nos explic\u00f3 que o\u00edr y escuchar no son lo mismo. Que el ser humano oye todo el tiempo pero \u00bfcu\u00e1ndo realmente escucha? Cuando cobra conciencia de lo que est\u00e1 oyendo. Por eso solicit\u00f3 que prest\u00e1ramos especial atenci\u00f3n a cada sonido, al mismo tiempo que sembraba una duda en nuestra mente: \u00bfexperimentamos alguna vez el silencio total?<\/p>\n<p>As\u00ed pues comenc\u00e9 mi recorrido. En el exterior hab\u00eda muchos compa\u00f1eros \u201cescuchando\u201d el sonido del viento, de sus pasos sobre las hojas oto\u00f1ales, nadie hab\u00eda orientado su camino al edificio en el que regularmente cursamos. Me dirig\u00ed all\u00ed y comprob\u00e9 que ese mismo d\u00eda se hab\u00eda colocado una muestra fotogr\u00e1fica sobre \u201cEl proceso de reorganizaci\u00f3n nacional\u201d como durante a\u00f1os se hizo llamar lo que realmente fue la dictadura m\u00e1s cruel y sangrienta en la historia de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>En el hall principal, unas l\u00e1minas mostraban im\u00e1genes de los juicios realizados a aquellos acusados por cr\u00edmenes de lesa humanidad de la zona. En una de ellas, una chica entre l\u00e1grimas le escrib\u00eda a su padre lo que estaba sucediendo. \u00c9l, un sobreviviente, hab\u00eda perdido la audici\u00f3n a causa de una terrible golpiza. Sus victimarios estaban ganando el juicio.<\/p>\n<p>A lo largo del pasillo, la exposici\u00f3n continuaba pero rotulada \u201cCompa\u00f1eros\u201d. Se exhib\u00edan, en formato carnet, los rostros de alrededor de 70 j\u00f3venes. Las im\u00e1genes eran acompa\u00f1adas por textos que narraban sus vidas y modos de ser, gustos y profesiones hasta el momento de su secuestro. Y el lugar donde hab\u00edan sido desprovistos de su libertad.<\/p>\n<p>Entre las fotos de los antiguos compa\u00f1eros vi a la de la chica que lloraba junto al hombre sordo en el juicio. Mi reacci\u00f3n inicial fue de sorpresa. \u00a1Es imposible que se mantenga joven durante tanto tiempo! Al notar que compart\u00edan nombre pero no apellido, lo entend\u00ed. Era su madre, desaparecida cuando ella era tan solo un beb\u00e9.<\/p>\n<p>Estudiantes, graduados, profesores, una por una fui leyendo sus historias y emocion\u00e1ndome indescriptiblemente. No pod\u00eda hacer otra cosa que imaginarme encontrar, entre esas fotos carnet, a la chica de la remera de Evita que todos los d\u00edas se sienta a mi lado, ver la cara gentil del compa\u00f1ero que me prest\u00f3 una birome, el pibe del fondo que siempre ceba mate y hace comentarios ocurrentes. La rubia intelectual de la primera fila que opina en todas las c\u00e1tedras y el profesor que con entusiasmo nos habla sobre los distintos enfoques de la comunicaci\u00f3n. Me hizo poner en la piel de toda esa gente con fe en el estudio como forma de progreso. Que defend\u00eda sus valores, que cre\u00eda que a su mundo le esperaba un mejor futuro que el que estaba viviendo; y luch\u00f3 con pasi\u00f3n para que as\u00ed fuera. Todos ellos torturados y asesinados y todas las otras personas que vivieron cada d\u00eda restante de la vida, esperando verlos regresar.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n al concluir la exposici\u00f3n que cerraba con una l\u00ednea de tiempo sobre las dictaduras e Latinoam\u00e9rica, me percat\u00e9 de que hab\u00eda encontrado la respuesta que la profesora hab\u00eda sembrado en m\u00ed. Durante toda la muestra al estar tan compenetrada en la lectura, no hab\u00eda escuchado un solo sonido a mi alrededor. Evidentemente, la audici\u00f3n es un sentido completamente dependiente de nuestra concentraci\u00f3n. En los centros clandestinos a los prisioneros se les imped\u00eda hablar y se les tapaba los ojos. De ese modo, sus o\u00eddos se agudizaron y con el correr de los d\u00edas crearon un lenguaje cifrado de sonido. En una \u00e9poca donde decir algo dem\u00e1s pod\u00eda hacer desparecer, cuando el silencio del pueblo acumulaba gritos bajo tierra: \u00bfqu\u00e9 sonidos ocultar\u00eda ese silencio?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Zo\u00e9 Munk Mis primeros pasos por la vida universitaria llegaron cargados de curiosidad y entusiasmo. Comunicaci\u00f3n social, la carrera que estudio, result\u00f3 ser muy diferente de los que esperaba. 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